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RESUMEN
Entre 1880 y 1914 el Estado provincial salteño está en permanente y difícil
construcción. Resultado del clima de las ideas de época es esa vocación de las
élites dirigentes de observar, medir, registrar y clasificar. Acciones que
logran su expresión en las llamadas Memorias Descriptivas -y no sólo en ellas-
que proliferan por este tiempo y dan cuenta del número de hombres, suelo,
flora y fauna de los diferentes espacios.
A partir de estas fuentes primarias se pretende dar cuenta de las
imbricaciones y tensiones entre la oferta ambiental y la construcción del
Estado salteño, en el momento que se afianza la Argentina moderna, se
desarrolla vertiginosamente la pampa húmeda, y ésta región queda aislada de
los "progresos" de la Argentina agroexportadora.
THE ENVIRONMENTAL OFFER AND THE CONSTRUCTION OF SALTA PROVINCIAL STATE (1880 Y
1914)
ABSTRACT
Between 1880 and 1914, Salta provincial State is in permanent and difficult
construction. It is in the nineteenth century that the horizon of the regional
elites began to show a vocation to observe, measure, and classify. The
Memorias Despcriptivas were a result of this process. The population, soil,
fauna, markets, agricultural production have taken shape in them.
This article examines the largely relations between the environmental offer
and the construction of Salta provincial State.
LA OFERTA AMBIENTAL Y LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO PROVINCIAL SALTEÑO (1880 Y
1900)
El período que se extiende entre los años 1880 y 1914 coincide no sólo con la
época de mayor crecimiento de la economía argentina hasta hoy, sino también
con la etapa denominada de "Consolidación del Estado".
La Provincia de Salta, poco participó de los beneficios de este extraordinario
desarrollo de la Pampa húmeda, ya que fue convirtiéndose en una región
aislada, situación que sigue sin variar hasta el presente. Sin embargo
miembros de la elite local, como los Uriburu, primero, y los Patrón Costas
después, pudieron incorporarse con éxito a la Argentina agroexportadora y
crecer tanto en el patrimonio familiar como en el ejercicio del poder en los
niveles provincial y nacional.
El presente trabajo pretende ahondar en las formas que adquiere el proceso de
construcción del Estado provincial salteño y el papel que juegan en éste los
grupos dirigentes locales. La oferta ambiental y su apropiación ofrece una
arista clave para comprender mejor este proceso y las relaciones tensiones
entre la región y el Estado nacional en consolidación2.
Entiéndase por oferta ambiental los recursos que ofrece el ambiente. Para que
un recurso sea considerado como tal, se necesitan dos factores: la existencia
objetiva y concreta del mismo y la necesidad que tiene la sociedad de usarlo3.
Este trabajo pretende demostrar que el proceso de construcción del Estado
provincial salteño, y su consecuente control territorial, siguió una lógica
asociada a la necesidad y valoración que las élites locales asignaron a
determinados recursos, su apropiación y explotación.
Existe un consenso amplio entre los científicos sociales sobre los criterios a
considerar para determinar la especificidad del tipo de organización estatal
moderna, a saber: una cierta laicización del Estado, la afirmación de una
soberanía sin fisuras, el ejercicio del poder público se asegura mediante una
burocracia cuyo grado de especialización y complejidad varía, la instauración
de una exacción fiscal, la erección de organismos representativos donde se
esboza una forma particular de relación entre gobernantes y gobernados, la
afirmación de fronteras que delimiten el territorio, el control de la fuerza
legítima por parte de los gobernantes al fin de internalizar y externalizar la
autoridad estatal.
Si bien el proceso de construcción del moderno Estado provincial salteño se
hunde en el período anterior al que ocupa este trabajo, es el crecimiento de
la Pampa húmeda quien le impone una dinámica propia al proceso, que aquí se
pretende caracterizar. Aunque la construcción del Estado provincial moderno
encuentra explicaciones para su expansión hacia el Este, antes del inicio del
auge agroexportador.
Por esos años, el mapa de provincial estaba en pleno proceso de construcción.
Los contemporáneos no acordaban ni en los límites ni en el número de sus
habitantes. La demografía de Salta formaba parte del debate cotidiano y la
prensa de la época discutía la conveniencia de incluir o excluir determinados
territorios.
La vocación por observar, registrar, medir y clasificar propia del positivismo
decimonónico e impulsada por el gobierno nacional impregnaba también a la
dirigencia provincial. Fue la etapa de las memorias descriptivas, de los
censos, de la creación de oficinas estadísticas y topográficas, de las
memorias de los viajeros, de la recopilación de leyes. Poco resultó de
aquellos esfuerzos y mucho sólo fue letra de decretos y leyes.
Es el caso de la Memoria descriptiva de la Provincia de Salta, editada en 1889
por Manuel Solá, quien advertía que, ocupada más de la mitad de la provincia
por selvas y montañas elevadas, se hacía difícil la apreciación exacta de su
superficie4.
Así, el Censo Nacional de 1869 calcula la superficie en 112.879 km2, mientras
que Manuel Solá incorpora en sus cálculos los territorios del Chaco salteño y
triplica la cifra en 383.133 km2. Quince años después Emilio Schleh reduce la
cifra anterior a más de la mitad y establece una superficie de 125.134
kilómetros cuadrados5.
Esta misma incertidumbre sobre la extensión del territorio provincial se
manifiesta en el conocimiento del número de habitantes, potenciales
ciudadanos, que habitan Salta. La tabla siguiente muestra las apreciaciones de
Solá y la evolución demográfica según los Censos Nacionales de 1895 y 1914.
Tabla 1
|
Departamentos |
Memoria Descriptiva de Manuel Solá (1887) |
Censo Nacional de 1895 |
Censo Nacional de 1914 |
|
|
Anta |
6.200
|
6.738 |
6.946 |
+ 208 |
|
Cachi |
5.000 |
5.079 |
4.852 |
- 227 |
|
Cafayate |
5.500 |
5.474 |
4.790 |
- 684 |
|
Caldera |
2.200 |
2.086 |
2.180 |
+ 094 |
|
Campo Santo* |
4.600 |
5.075 |
7.066 |
+ 1.991 |
|
Capital |
25.500 |
20.361 |
33.636 |
+ 13.005 |
|
Cerrillos |
6.300 |
4.744 |
4.919 |
+ 175 |
|
Chicoana |
9.200 |
5.353 |
5.953 |
+ 600 |
|
Guachipas |
4.100 |
3.243 |
3.416 |
+ 163 |
|
Iruya |
3.800 |
3.240 |
3.231 |
- 009 |
|
Metán |
8.000 |
6.401 |
8.133 |
+ 1.732 |
|
Molinos |
5.000 |
4.523 |
5.348 |
+ 1.095 |
|
Orán** |
6.500 |
6.022 |
10.403 |
+ 4.381 |
|
Poma |
4.800 |
2.937*** |
1.265 |
- 1. 672 |
|
Rosario de Lerma |
15.000 |
7.258 |
7.666 |
+ 408 |
|
R. de la Frontera |
9.300 |
6.250 |
8.035 |
+ 1.785 |
|
Rivadavia |
4.200 |
9.184 |
5.755 |
- 3.429 |
|
San Carlos |
4.000 |
5.130 |
5.585 |
+ 455 |
|
Santa Victoria |
4.200 |
3.753 |
4.222 |
+ 469 |
|
Viña |
3.800 |
3.442 |
4.901 |
+ 1.459 |
|
Chaco salteño |
5.000 |
- |
- |
- |
|
La Candelaria |
- |
1.738 |
2.625 |
+ 1.887 |
|
Los Andes |
- |
1.229***+ |
- |
- |
|
TOTALES |
142.200 |
118.015 |
142.156 |
- |
- Después de 1947 se llamó General Martín Miguel
de Güemes.
** Hasta 1947 incorporó los territorios del departamento de General San
Martín.
*** Excluye al pueblo de San Antonio de los Cobres que pertenecía a la Poma y
pasó a formar parte de la Gobernación de los Andes.
**** Población de los departamentos de San Antonio de los Cobres y Pastos
Grandes que sería anexada a Salta en 1943.
---- Departamentos que registran aumento de la población.
---- Departamentos que registran disminución de la población.
La población propuesta por Solá en 1887 es semejante al cálculo del Censo
Nacional de 1914, desarrollado veintisiete años después, y supera casi en
veinticuatro mil personas al cálculo establecido por el Censo Nacional de
1895.
Las cifras nacionales muestran que en forma progresiva el Este provincial
concentra el mayor número de gente. Entre los años de 1895 a 1914 se observa
que los departamentos ubicados al Oeste de la provincia de Salta registran un
escaso o nulo aumento de la población, convirtiéndose en algunos casos en
expulsores, como La Poma, Cafayate y Cachi. A diferencia de estos
departamentos, los del Centro-Sur y el Este provincial evidencian un aumento
de habitantes, llegando a ser notables los casos de Rosario de la Frontera,
Metán, La Candelaria y Orán.
Cabe resaltar que estos departamentos fueron surcados por la red ferroviaria
que, en 1886, uniría Tucumán con Rosario de la Frontera y Metán. Más tarde
comunicaría a Campo Santo y a la capital salteña. Esta última recién quedó
ligada al litoral ríoplatense en 1891. Lo propio sucedió con la Estación
Pichanal (a 27 km del pueblo de Orán) durante la primera década del siglo XX,
vía Estación Perico (Jujuy)6.
A diferencia de lo que ocurre en el Litoral y Buenos Aires, la provincia no
recibe aportes inmigratorios de la magnitud registrada en el Sur. El total de
extranjeros contabilizados en el Censo Nacional de 1895 es de sólo 4.538
inmigrantes, de los cuales el 62,31 % es de origen boliviano.
Sin embargo, este incremento de la población no se condice con el registrado
en otras provincias argentinas, e incluso ni siquiera con aquellas que lindan
con el territorio salteño.
Tabla 2: Crecimiento relativo de la población de las provincias del Norte
|
Año 1895-1914 |
Población |
|
Nación |
Crece un 96 % |
|
Buenos Aires |
128% |
|
Tucumán |
58% |
|
Jujuy |
43% |
|
Salta |
33% |
Fuente: Censo Nacional de 1914
El siguiente gráfico muestra el crecimiento del número de habitantes de los
departamentos según los Censos Nacionales de 1895 y 1914.
Gráfico 1
Hasta la actualidad el territorio salteño se caracteriza por su diversidad
tanto ambiental como étnica. En su vasta geografía se suceden la Puna y la
alta montaña, los valles templados y húmedos, los valles templados y secos, la
selva tucumano-oranense, el Umbral al Chaco y el Chaco7.
El ambiente de los valles húmedos concentra hasta hoy la mayor cantidad de
población y coincide con la escasa franja de tierra fértil. Los valles de
Lerma y Campo Santo o Siancas cuentan con suelos relativamente planos y son
aptos para el asentamiento humano y la agricultura, tanto por el acceso al
agua como por la calidad de sus tierras. El Valle de Lerma comprende los
departamentos Capital, La Caldera, Chicoana, Rosario de Lerma y Cerrillos. El
Valle de Siancas, a su vez, concuerda con el actual departamento de General
Güemes (antes Campo Santo).
Los Valles Calchaquíes, de clima templado y seco, son de perfil muy abrupto y
poseen pocas superficies planas aptas para el asentamiento humano. Sin
embargo, durante el período colonial y hasta fines del SXIX estos valles
situados en el Suroeste salteño fueron lugar de una densa población y el paso
obligado de los rebaños de mulares y vacunos rumbo a Bolivia y Chile. Los
Valles Calchaquíes se extienden sobre los departamentos de Cafayate, Cachi,
San Carlos y Molinos, cuyas tierras son óptimas para la vitivinicultura hasta
estos días.
Los territorios fronterizos del Oeste y el Este provincial no encontraron en
su momento una suficiente valorización por parte de las autoridades
provinciales y nacionales. Los mapas que se exponen a continuación permiten
realizar algunas inferencias sobre el proceso de dominio y delimitación del
territorio provincial:
El área rosada del mapa indica el territorio de las Provincias Unidas
concebido por los cartógrafos anglosajones en 1826. Aún resta medio centenar
de años para el desarrollo de lo que en la actualidad conocemos como Primera
Región (Tarapacá), Segunda Región (Antofagasta) y Tercera Región (Atacama) del
hoy país vecino Chile.
La flecha señala la región de Atacama, luego llamada Departamento del Litoral,
sobre la cual la República de Bolivia aduce legítima propiedad, en razón de
que constituía un partido dependiente de la Intendencia de Potosí durante la
Colonia. Sólo Salta discutió en 1825 la posesión real de la República de
Bolivia sobre este territorio8.
Mapa 1
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Map of South America According to the Latest and Best Authorities.
Creado y publicado en 1826 |
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Fuente:
Library of Congress Geography and Map Division Washington, D.C. 20540-4650, Digital ID
g5200 ct000171 urn:hdl:loc.gmd/g5200.ct000171.
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Interesa rescatar de esta representación cartográfica, construida a partir de
los antiguos límites coloniales, la pertenencia de la región de Atacama a las
nuevas Provincias Unidas.
El mapa no anticipa lo que en décadas posteriores será evidente: el ascenso
del litoral rioplatense y la posterior irrupción de Buenos Aires como
epicentro económico. Ello significó la reorientación progresiva de la economía
regional -y no sólo la economía- hacia el Atlántico, a fines del SXIX.
En el mapa de Salta de 1881 la región Oeste aparece como perteneciente a
Bolivia, mientras quedan establecidos nuevos límites con los Territorios del
Bermejo, del Gran Chaco y las provincias de Jujuy, Catamarca y Tucumán. Este
último mapa pertenece al Atlas Geográfico de la República Argentina, obra
dedicada a las escuelas y bibliotecas del país. Obsérvese que el límite Este
de la provincia de Salta se extiende más allá de la localidad de Esquina
Grande, en el departamento de Rivadavia (señalada con la flecha)9.
A principios de 1881 Chile ocupa los territorios peruanos de Pisagua, Mollendo
y Chorrillos. A mediados de ese año los cancilleres Bernardo de Irigoyen, por
Argentina, y Francisco de Borja Echeverría, por Chile, firman el tratado de
límites que establece la línea fronteriza sobre las cumbres más elevadas de la
Cordillera de los Andes que dividieran las aguas. De este modo, el borde
pasaría por entre las vertientes que se desprenden de un lado y otro. José
Evaristo Uriburu10, desde Santiago de Chile, participó de las gestiones
previas a la firma del acuerdo, con la instrucción clara de no comprometer a
la Patagonia en el arbitraje11. Todo lo demás, incluida la Puna, podía ser
objeto de discusión.
Mapa 2: Mapa de Salta de 1881
Fuente: En A.G.N, Atlas Geográfico de la República Argentina.Compuesto según
los últimos datos geográficos é impreso en colores.Obra dedicada á las
escuelas y bibliotecas de la república. Nueva edición corregida, París,
Librería de Garnier Hermanos, 1881.
Después de la Guerra del Pacífico, y como resultado de la derrota de Bolivia
por Chile, éste último país por ley de julio de 1888 erige la provincia de
Antofagasta, que incorpora tres departamentos: Antofagasta, Tocopilla y
Taltal. De esta forma Susques (Jujuy), Pastos Grandes y Toconao (Salta) quedan
anexados al mapa chileno12.
El mapa de Salta de 1895 encuentra su límite Oeste en las antesalas de la
Puna: los Valles Calchaquíes y la Quebrada del Toro. También anexa como
salteños los poblados de Pastos Grandes y Toconao (antes chilenos).
Un año después, cuando la guerra entre Chile y Argentina parece inminente
durante la presidencia de José Evaristo Uriburu, se firma el tratado del 17 de
abril, que establece el arbitraje de Su Majestad Británica. Al respecto,
Carlos Pellegrini informaba a Miguel Cané que "la cuestión chilena se arregló
de manera sencilla. Se reconoce que la cordillera de Los Andes es el límite, y
que dentro de ella debe ir la línea, y si los peritos discrepan en la
colocación de cualquier hito determinará su colocación la Reina Victoria. La
Puna de Atacama queda nuestra aunque no vale ni sirve de nada"13.
En 1899, en virtud del arbitraje estadounidense, queda delimitada la actual
Puna argentina. Al año siguiente se crea el Territorio Nacional de Los Andes,
cuya capital fue San Antonio de los Cobres. Finalmente en 1943 esta extensión
de tierra de aproximadamente 64.000 km2, que en 1914 tenía solamente 2.500
habitantes, es distribuida entre las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy14.
Entre tanto las demarcaciones limítrofes al Este avanzan desde Esquina Grande
y encuentran como últimos asentamientos provinciales a Rivadavia, F. Gorriti,
F. Güemes y San Antonio.
Las representaciones cartográficas del período se corresponden con la
progresiva reorientación hacia el Altántico de la economía regional. Ello, sin
embargo, no implicó la desarticulación de los viejos circuitos comerciales que
vinculaban a Salta con otros centros regionales, como Chile y Bolivia.
Esta reorientación que la representación cartográfica pone en evidencia con
una extensión del territorio provincial hacia el Este, se explica en buena
parte por la necesidad que tiene la élite salteña, vinculada a la producción
de azúcar, de acceder a los recursos que ofrece la región del hoy llamado
Chaco salteño. Se trata, puntualmente, del recurso humano: las poblaciones
aborígenes que trabajan en los ingenios azucareros. Esto sucede incluso antes
de la llegada del ferrocarril a Tucumán en 1876 y el boom agroexportador de la
Pampa Húmeda.
Mapa 3 Mapa de Salta de 1881
Fuente: En AGN, "Mapa de Salta de 1895", en Atlas General de la República
Argentina, construido según los datos más recientes bajo la dirección de
Carlos Beyer Ingeniero Geógrafo de la casa editora.Grabado y revisado por los.
SS. W. y A. K. Johnston, (1895), séptima edición corregida y aumentada, Buenos
Aires, Ángel Estrada y Cía.
El Chaco es un ambiente llano y con precipitaciones poco abundantes que,
además, son neutralizadas por las altas temperaturas. Rivadavia, dentro de
esta ecorregión, detenta el registro de temperatura más alto de toda América
del Sur con una máxima absoluta de 48,9º centígrados15. El relieve plano y los
suelos permeables del Chaco hacen que los ríos tengan cursos divagantes y se
infiltren, muchas veces totalmente, antes de llegar a formar parte de las
redes de drenaje16. El Chaco salteño tiene una superficie de 60.000 km2
aproximadamente. Coexisten en su territorio grupos étnicos aborígenes con
pautas culturales heterogéneas: wichís, chulupís y chorotes (pertenecientes al
grupo lingüístico mataco-mataguayo), tobas (guaycurú), chiriguanos, tapietes y
chanés (amazónico) .
En la Exposicion Nacional desarrollada en Buenos Aires en 1870, el presidente
de la Comisión Municipal de Campo Santo, Alejandro Figueroa, remarcaba que la
elaboración de la caña de azúcar "se hace, casi en su totalidad, con el
auxilio de indios salvajes traídos anualmente del Chaco en número de mil o más
hombres, fuera de mujeres y chicos a los que también se les da ocupación"18.
En su Memoria de Campo Santo, Figueroa expresaba que la falta de brazos era un
grave inconveniente, pues no resultaba extraño que un agricultor de la región
pierda su cosecha por escasez de trabajadores. Categórico, sostenía que "los
indios del Chaco, como se ha demostrado, son los brazos que principalmente se
cuenta". Y aseguraba que "sin ellos quizá moriría la industria principal del
Departamento, de parte de esta Provincia y aun de la de Jujuy, donde se
emplean los mismos brazos en los ingenios de azúcar".
Tanto por la fertilidad de sus tierras como por el acceso a las casi únicas
vías de comunicación de esos años y la explotación de los aborígenes del Chaco
salteño, el departamento de Campo Santo (hoy General Güemes) era uno de los
más prósperos del espacio provincial de la época.
Los mapas de Salta en 1881 y 1895 revelan la valoración que, en forma más
temprana, adquirió la región del Chaco como proveedora de mano de obra para
las élites productoras de azúcar. El paso siguiente sería la apropiación del
territorio para asegurar la continuidad del acceso a sus naturales y la
consecuente expoliación.
En un primer momento esta empresa estaría a cargo de los propietarios de los
ingenios, quienes mandaban a sus capataces a sacar a la población indígena. En
poco tiempo encontrarían el auxilio del Estado, capturado por la élite local
que ejercía pleno dominio económico, social e ideológico. Algunos de sus
miembros estaban directamente vinculados a la actividad azucarera, como Pío
Uriburu, quien ocupó la primera magistratura provincial y fue copropietario de
los ingenios de San Isidro en Salta y La Esperanza en Jujuy19. Angel Zerda y
David Ovejero, gobernadores entre 1898 y 1907, fueron propietarios junto a
Félix Usandivaras del ingenio azucarero de Ledesma (Jujuy)20. El propio
Alejandro Figueroa, cuya Memoria se incluye en esta investigación, pertenecía
a una familia azucarera, propietaria del ingenio Unión, en Campo Santo, el que
después de 1895 pasó a manos de Bonex y Revoux21.
Los avances privados para el control del territorio, en el caso concreto del
Chaco salteño, antecedieron a la acción del Estado provincial y nacional,
tópico profusamente abordado por la historiografía argentina. Ésta
tradicionalmente enfatizó sobre el papel de las milicias nacionales en la
construcción de las instituciones de la estatalidad, a partir de la emergencia
de un proyecto nacional que se define -en este contexto- en la lucha contra el
bárbaro y la conquista del desierto.
"La Colonia Rivadavia y la de los Padres de Propaganda Fide, son una prueba
elocuente de ese resultado, pues han sido fundadas por unos pocos particulares
sin auxilio de la fuerza pública"22, afirmaba Figueroa dos años antes de la
creación de la Gobernación del Chaco (1872) y la expedición encomendada por la
Nación a Napoleón Uriburu, y diez años antes de la que realizó otro salteño,
Juan Solá, también comisionado por el gobierno nacional.
El autor de la Memoria de Campo Santo era consciente, mucho antes de estas
expediciones, del avanzado desplazamiento de las fronteras provinciales hacia
el Este: "Hasta esos puntos se ha poblado el territorio de la Provincia, sin
más fuertes, ni más guarnición, que la necesidad ya reconocida entre los
indios, de obtener con poco trabajo lo que no pueden en su vida nómade".
En síntesis, el territorio provincial se definió entre 1880 y 1914, y exigió a
la dirigencia provincial ingentes esfuerzos para su control y dominio. Los
obstáculos más serios fueron las distancias y la falta de vías de
comunicación, transportes adecuados y recursos.
La voracidad de las elites por la mano de obra indígena, para los ingenios,
fue acompañada por la codicia de las tierras del Chaco salteño. Los
contemporáneos no acordaban en la fertilidad y posibilidades de estos
territorios. La falta de transportes adecuados, la carencia de una política
provincial para atraer a los migrantes y la abundante y barata mano de obra
existente incidieron en la escasa manifestación que tuvo el aluvión migratorio
europeo en estos suelos, aunque los observadores de la época juzgaban
beneficiosa su eventual llegada.
Sin embargo, del extenso territorio provincial sólo las tierras del Chaco
salteño se veían como posibles de ser colonizadas: "Hagamos por traer a Salta
inmigrantes agricultores e industriales, que es lo que nos hace falta;
favorezcamos por todos los medios sobre todo la inmigración inglesa, alemana,
austríaca, suiza y vascongada, que son las mejores para estos países, que se
asimilan mejor a nuestras costumbres, usos, hábitos y lenguaje…¿dónde
colocaremos a estos inmigrantes y qué ocupación les daremos? Lo mejor a
nuestro juicio será fundar, a imitación de Santa Fe, colonias de agricultores
en el Chaco Salteño"23.
En esos tiempos el territorio del Chaco era visto tanto como una posiblilidad
como una carga para la provincia: "Hay conformidad en reconocer la necesidad
de ceder a la Nación aquello que la provincia no puede conquistar al salvaje,
no puede poblar ni colonizar"24.
En un primer momento la elite local no se mostró lo bastante interesada por
incorporar a sus patrimonios las tierras del Chaco. Los indígenas constituyen
el objetivo para estos grupos, pero también el límite.
Las tierras chaqueñas son los reconocimientos que recibirán por parte de las
autoridades los guerreros de la Independencia25. El frágil fisco de la época
encuentra en los territorios del Este provincial la vía para mejorar sus
alicaídos ingresos. Trabajos y servicios brindados por particulares al Estado
provincial también son remunerados con las tierras chaqueñas26. Las
"coloniales" mercedes son sustituidas tardíamente por la venta directa y el
remate público. Sin embargo, nunca llegaron a satisfacer la hambruna de
recursos de los presupuestos provinciales27.
El avance hacia los territorios del Este es obra de clérigos y de la acción
privada. Los primeros encuentran almas para evangelizar y los segundos buscan
tierras para afincarse y mano de obra para sus explotaciones. A mediados del
siglo SXIX el Chaco también resulta atractivo por las posibilidades de
comunicación por el Atlántico que brindaría la navegación del Bermejo.
Es sobre este río donde se localizarán los primeros asentamientos. La región
en disputa es Esquina Grande, "que dista a 45 o 50 leguas de Orán, donde
desemboca el Río Dorado". Pellichi describe el terreno como árido y salitroso,
de escasa producción, habitado por familias wichis, cuyo número no supera los
quinientos entre chicos y grandes28. La jurisdicción sobre esta zona no estaba
claramente delimitada. Fray José Puigdendolas en 1857 "compra" los terrenos a
los indígenas a cambio de ganado, paralelamente obtiene la merced del gobierno
de Salta. En 1860 Pelleschi le escribe: "Reverendo Padre José, los terrenos
que había comprado de los indios, conseguido del gobierno de Salta no
pertenecen más a la misión; con escritura pública han sido adjudicados al
general Miller; por consiguiente, por perder más su trabajo, y sin renunciar
al derecho que tiene la Nación sobre los terrenos de la Esquina, estimo
conveniente que se pase a la otra banda del río"29.
La situación allí es semejante. Existen mercedes otorgadas, es el cado de
Marcos Aparicio, Ordoñez, Martearena, José Guerreros. En 1845 Andrés Miranda
ofrece ganado a los indios y establece un rancho con corrales, caballos y
ovejas. En 1847 el Gobierno provincial le concede una merced de media legua de
frente y dos de fondo a las márgenes del Bermejo. Los ataques indígenas
impiden el desarrollo de esta iniciativa. En 1856 intenta nuevamente asentarse
y funda la Colonia San Felipe y Santiago integrada en su mayoría por
originarios de Bolivia, ubicada a 40 leguas de Orán y ocho al frente de
Esquina Grande. El gobierno de la provincia peticiona el envío de misioneros
al Colegio de Salta.
Nuevamente se presentan los problemas por la jurisdicción sobre las tierras y
los hombres y sus almas. Ante el avance de la iniciativa privada, las
autoridades provinciales legislan e intentan dar respuesta a los conflictos
que emergen. La Ley del 3 de enero de 1859 establece en su Art. 1º que en las
tierras de propiedad pública, habitualmente ocupadas por tribus e indios
nómades, tendrán estos la preferencia en caso de merced, si las solicitaren a
favor de la comunidad para establecerse en ellas en condición de colonos,
sometiéndose a las leyes y autoridades de la provincia, bajo la dirección de
sacerdotes misioneros que los instruyan en la moral y doctrinas envangélicas.
Por los artículos 5º y 6º se crea el cargo de Protector de Indios, que será
ejercido en el caso del Chaco por el Síndico Procurador de la municipalidad
respectiva.
Mapa 4 Ampliación del
Mapa de Salta de 1895
Paralelos a las luchas por las tierras son los conflictos por los hombres.
Fray Pelleschi solicita al gobierno provincial que "ningún indio podrá salir
fuera del territorio de su misión sin licencia del misionero. Los que
necesiten indios para sus haciendas y labores ocurrirán a los respectivos
misioneros que sin violentar a nadie les enviarán licencia escrita todos
aquellos que no se hallasen ocupados en los trabajos oficios de la misma
misión, pero previo aviso de la merced que en plata o género correspondiente
se comprometan a pagar cada uno por el trabajo de cada mes30.
Este pedido no era en vano. Los mismos indios afirman "mas bien nosotros somos
la fuerza de los cristianos y los brazos de la industria". Se preguntan
"¿acaso hay cristiano que adelante con su hacienda y labranza sin indios?
Responden: "Los cristianos se engordan con chupar de continuo nuestra
sangre"31.
Andrés Miranda observa con claridad el papel que cumplía y las necesidades que
satisfacía: "Espero por lo expuesto y en razón de haber yo reducido a esa
indiada desde mis tiernos años, consiguiendo que las provincias de Orán, Salta
y Jujuy, tengan a costa de mis servicios brazos en los indios para el
desempeño de sus haciendas, el que V.E. no tripidará en concederme las gracias
que solicito…" 32
Alejandro Figueroa expresa que "los indios del Chaco como se ha demostrado,
son los brazos que principalmente se cuenta, y como es natural en hombres que
no tienen hábitos de trabajo, que llevan una vida nómade la mayor parte del
año, su servicio es muy mezquino; sin embargo, sin ellos quizás moriría la
industria principal del Departamento, de parte de esta Provincia ya un de la
de Jujuy, donde se emplean los mismos brazos en los Ingenios de azúcar"33.
Esta posibilidad de acceso continuo a una mano de obra abundante y barata
resulta ser el móvil principal para el dominio y control del territorio, y la
consecuente expansión de las fronteras provinciales.
Figueroa observa esto con claridad: "La ocupación de los indios tan importante
en la Provincia no solo da el resultado expresado, sino que ha producido otro
menos valioso. Desde una época remota la Provincia no ha tenido otro fuerte
avanzado sobre el Chaco que los propietarios de los Ingenios de azúcar, que
mandaban sacar con sus capataces los indios que necesitaban para sus
trabajos…La Colonia Rivadavia y la de los P.P. de Prepaganda Fide, son una
prueba elocuente de ese resultado"34.
Casi veinte años después de iniciada la iniciativa privada, a casi un lustro
de la presencia misionera en la región y con la posibilidad de una
comunicación fluvial permanente con el Atlántico35, el Estado provincial
decide la creación de Colonia Rivadavia por el decreto del 13 de diciembre de
1862. Cuatro años después es elevada al rango de Departamento.
La importancia del acceso a las vías fluviales queda claramente reflejada en
el inciso 1º del decreto: "Se darán en Merced a perpetuidad a los colonos una
estancia de dos mil quinientas varas de frente y las mismas de fondo sobre los
márgenes del Bermejo y del Teuco y dos mil quinientas de frente y cinco mil de
fondo en los terrenos que no tengan frente a dichos ríos…".
La mayoría de beneficiarios de las mercedes son criadores, algunos herreros,
maestros, peones, puesteros, proveedores, albañiles, militares, labradores,
políticos, agrimensores, comerciantes y hasta inspectores de escuela 36.
Estos pequeños propietarios son la avanzada para la presencia y el control
efectivo del territorio. Dedicados a las cría de cabras y ovejas producen
escasos excedentes para integrarse al mercado regional37.
Ocho años después de la creación de Colonia Rivadavia y a cuatro años de la
erección del Departamento del mismo nombre, el Gobierno Nacional inicia un
proceso de control militar del territorio.
|
Año |
Dirige la Campaña |
Territorios que abarca |
|
1870 |
Teniente Coronel Napoleón Uriburu |
Desde Jujuy hasta Corrientes |
|
1880 |
Mayor Luis Jorge Fontana |
Desde Resistencia hasta Rivadavia |
|
1881 |
Comandante Juan Solá |
Desde Dragones (Salta) hasta Formosa |
|
1883 |
Dirigida por Ibazeta |
Sale desde Dragones (Salta) hasta Bolivia |
Fuente: Trinchero, Héctor, ob. cit., pp. 133.
La llegada del ferrocarril Central Norte a Tucumán (1876) coincide con la
etapa de mayor regularidad de navegación del Bermejo. Entre 1875 y 1876 son
realizados tres viajes de ida y vuelta desde Rivadavia a Buenos Aires38. Ésta
luego declina.
A pesar de los profundos conflictos que se plantean por el control de la
posible mano de obra, entre misioneros, el ejército y los nuevos vecinos
afincados, la presencia de la burocracia provincial se asoma y es escasa.
Durante todo el período que nos ocupa Rivadavia contará con un Comisario
General y cuatro vigilantes39. En muchos aspectos el Departamento dependerá o
se integrará a Orán. Así Julio Aguirre es Receptor de Rentas de Rivadavia y
Orán.
En una nota dirigida al Ministro de Hacienda, Manuel Solá, Aguirre brinda una
descripción desoladora del estado de situación económica de Rivadavia hacia
1880: "…Por el estado de pobreza (en metálico) de este Departamento, me veo en
el caso de consultar a S.S., sobre un inconveniente, que de seguro creo tocar
para hacer efectivo el cobro de las contribuciones, y es que al querer poner
en practica los remates, que ley hay que hacer de ganados o no van haber
pastores; por que nadie tiene plata, ni compradores de ganados. En
pensamientos que he tenido; y aunque sería mas laboriosos, me ha venido la
creencia de que sería mejor ala remisión de las especies a la capital, para
que allí practicaran los remates, buscando el menor perjuicio que se pudiera
ocasionar a los vecinos contribuyentes de este Departamento".
Si bien los pequeños propietarios constituyeron la avanzada en Rivadavia, la
representación política del departamento estuvo en manos de los hombres de la
elite provincial. Así en 1880 Felipe Tedín, asume como diputado por Rivadavia
con 73 votos, en las elecciones provinciales realizadas el 1º de agosto de
188040. De acuerdo a la lista de propietarios elaborada por Miriam Jaime, se
infiere que Tedín sería diputado por la población de Rivadavia, sin estar
afincado allí o tener propiedades en la zona41.
La presencia de la Iglesia secular también es nula. El Obispo de Salta
Buenaventura Rizo Patrón Obispo expone ante el Gobernador Moisés Oliva las
razones porque las que no hay párrocos en Rivadavia, entre las que cita la
insuficiencia de limosnas y la ausencia del subsidio municipal de 500 pesos
anuales. Aclara que sólo con esta contribución de la municipalidad, más una
ayuda del gobierno provincial podría hacerse efectiva la presencia de un
párroco, porque de lo contrario "sería exponer a los curas a la mendicidad"42.
Se observa, entonces, una progresiva construcción de los elementos de la
estatalidad. Finalmente con la ley de Territorios Nacionales (1884) y la
posterior demarcación de la línea Barilari (meridiano 62º 20' 17'') quedará
fijado el límite oeste de la Provincia de Salta. "El período que va entre 1880
y 1914 se caracterizará por un acaparamiento de tierras en pocas manos y la
consecuente formación de latifundios, con la participación de los gobiernos de
la Provincia y de la Nación y el Banco Hipotecario Nacional"43.
Conclusiones
El territorio de la Provincia de Salta se define entre 1880 y 1914. El
ordenamiento, control y delimitación del mismo siguió una lógica basada en la
posibilidad de acceder a recursos que adquirían envergadura según las
necesidades de los grupos dirigentes de la época.
En forma temprana el Oeste de la Provincia encontró sus límites. La Puna quedó
excluida del territorio provincial. Para los hombres dirigentes de la época
"no valía ni servía de nada".
Caso contrario es el este de la Provincia. Aquí el interés estuvo dirigido a
asegurarse la provisión de mano de obra abundante y barata de los grupos
originarios del Chaco salteño.
A diferencia de lo que la tradición historiográfica argentina afirma,
Rivadavia es un ejemplo de cómo la iniciativa privada antecedió al despliegue
militar. Pequeños propietarios y órdenes religiosas desplegaron diferentes
estrategias para controlar los hombres y sus almas. Este proceso no estuvo
desprovisto de conflictos entre los partícipes del mismo: misioneros, nuevos
vecinos y los viejos y tradicionales "ocupantes".
Los nuevos vecinos, pequeños propietarios en su gran mayoría, se convirtieron
en instrumento útil para la élite provincial local, porque no sólo procuraban
la mano de obra a haciendas e ingenios, sino también tierras, ganado,
instrumentos de labranza.
El despegue económico de la Pampa húmeda, la progresiva orientación al
Atlántico de la economía provincial y la posibilidad de la comunicación
fluvial con Buenos Aires hicieron de Rivadavia un territorio apetecible para
los grupos dirigentes locales.
Fue el crédito público el que hizo posible la apropiación de grandes
extensiones de tierras por parte de apellidos vinculados directamente al poder
económico y político de la provincia.
Se observa, que el análisis del proceso de apropiación de los recursos, sean
estos humanos o naturales, juega un papel clave para entender la construcción
del Estado provincial salteño.
1 JTP de la
cátedra Introducción a la Historia de las Sociedades, Prof. Adjunta de la
cátedra Historia de las Instituciones, Directora del Proyecto Nº1043 del CIUNSa.
2 El ambiente como
objeto de estudio ha sido una problemática abordada por los historiadores,
aunque no directamente. Es el caso de los estudios de Marc Bloch, Fernand
Braudel o Eric Hobsbawm, sólo para citar ejemplos de investigadores
representativos de la historiografía universal. Sin embargo a finales de los
años de 1970 comenzó a crecer un interés directo por los problemas ambientales.
Los estudiosos de América
Latina no estuvieron al margen de este proceso. En 1978, el geógrafo chileno
Pedro Cunill señaló la importancia de establecer un horizonte histórico para el
análisis ambiental. La obra, Medio Ambiente y Desarrollo en América Latina,
editada por Nicolo Gligo (sociólogo) y Osvaldo Sunkel (economista) sintetizó el
estado del debate por estos años. La década del 90 marcó un renovado interés
por estos problemas. Fruto de estos avances es el texto Memoria Verde:
Historia Ecológica de Argentina, de Elio Brailovsky y Dina Foguelman. La
Historia ambiental comienza a ser pensada como disciplina y muchas de las
producciones se orientaron a evaluar sus posibilidades de desarrollo.
Aunque el trabajo aquí
propuesto no pretende integrarse en una línea de Historia ambiental, es
necesario reconocer que los procesos históricos son el resultado de tres
dimensiones básicas que interactúan: la naturaleza, la cultura y la acción
humana. Bajo esta perspectiva se pretende volver a la lupa un problema remanido
de la historiografía argentina: la construcción del Estado.
Reboratti, Carlos
(2000), "El ambiente como recurso", en Ambiente y Sociedad. Conceptos y
Relaciones. Buenos Aries Ariel, pp. 52-80.
5
Scheleh, Emilio (1914), Salta y sus riquezas, p. 27.
6
Schleh, op. cit.,
pp. 115-117.
7 Reboratti, Carlos
(1997), "La diversidad ambiental del noroeste", en Reboratti, Carlos (comp.),
De Hombres y Tierras. Una historia ambiental del Noroeste argentino, Salta,
Proyecto Desarrollo Agroforestal en Comunidades Rurales del Noroeste argentino.
8 Fernando Cajías
de la Vega (2000), "El inicio de la explotación del guano", en CONTI, Viviana y
LAGOS, Marcelo (comps.), Una tierra y tres naciones. El litoral salitrero entre
1830 y 1930, Jujuy, UNJu. El gobierno boliviano tropieza con graves
dificultades para ocupar la zona. Agrega el historiador boliviano que en
Atacama se observa claramente la diferencia entre el Estado boliviano y la
Nación boliviana. El Estado se fundó en 1825, la Nación si embargo hasta el día
no termina en consolidarse. El artículo que se cita da respuesta al
interrogante de ¿por qué Bolivia perdió su costa?
9 Tras la expulsión
de los jesuitas cobró relevancia en el accionar misionero la Orden Franciscana
que toma a su cargo las reducciones y crea el Colegio Apostólico de San Diego,
del cual dependen las misiones de Esquina Grande (1856-1860), La Purísima
Concepción del Bermejo (1859-1875), San Francisco de las Conchas (1862-1868),
San Antonio (1868-1875),San Miguel de Miraflores (1880-1887) y Nueva Pompeya
(1900-1947).
10 La familia
Uriburu, no sólo marcó un amplio predominio en el espacio provincial de la
época, sino que emparentó a seis de los once ministros nacionales y a uno de
los dos presidentes de la Nación que detentó Salta durante el período que nos
proponemos estudiar.
Benjamín Zorrilla, hijo
político de José Uriburu, se desempeñó como ministro del Interior durante la
presidencia de Avellaneda; Francisco Uriburu fue ministro de Hacienda durante
la presidencia de Miguel Juárez Celman; el mismo Benjamín Zorrilla, esposo de
Amalia Uriburu, actuó como ministro del Interior durante la presidencia de José
Evaristo Uriburu; Damián Torino, casado con Amelia Uriburu, se desempeñó como
ministro de Agricultura durante la presidencia de Manuel Quintana; Miguel Tedín,
emparentado con los Uriburu a través de Virgilio Tedín, ejerció como Ministro
de Obras Públicas durante la presidencia de José Figueroa Alcorta; Indalecio
Gómez, concuñado de José Evaristo Uriburu por su enlace en segundas nupcias con
la peruana Carmen Rosa Tezanos Pinto, fue ministro del Interior durante la
presidencia de Roque Saénz Peña.
11 "Ya Usted sabe
que nosotros no comprometemos la Patagonia en el arbitraje", escribe Bernardo
Irigoyen a José Evaristo Uriburu. En Archivo Uriburu-Roca, Carta del 2-V-1881.
Citado por Lalanne, Pedro Fernando (1989), Los Uriburu, Buenos Aires, emecé,
pp. 148.
12 González
Pizarro, José (2002), "Espacio y Política en Antofagasta", en Conti, Viviana y
Lagos, Marcelo (comps.), Una tierra y tres naciones. El litoral salitrero entre
1830 y 11930, Jujuy, Unidad de Investigación en Historia Regional-UNJu.
13 AGN. Archivo del
Dr. Cané, Legajo 1, 28, IV, 1896. Citado por Lalanne, Pedro Fernando (1989),
Los Uriburu, Buenos Aires, emecé, pp. 219.
14 Reboratti,
Carlos (1994), La Naturaleza y el hombre en la Puna, Salta, Proyecto Desarrollo
Agroforestal en comunidades rurales del Noroeste argentino, pp. 65-67.
15 Torkel Karlin,
Ulf Ola y otros (1994), La natraleza y el hombre en el Chaco Seco, Salta,
Proyecto GTZ, pp. 33.
16 Reboratti,
Carlos (1997), "La diversidad ambiental del Noroeste", en Reboratti Carlos
(comp.), De hombres y tierras, una historia ambiental del Noroeste argentino,
Salta, Proyecto Desarrollo Agroforestal en Comunidades rurales del Noroeste
argentino, pp. 17-18.
17 Trinchero,
Héctor Hugo (2000), Los dominios del demonio. Civilización y barbarie en las
fronteras de la nación. El Chaco Central, Buenos Aires, Eudeba, pp. 30 a 74.
18 En Biblioteca de
la UNLP, Memoria Estadística General Departamento de Campo Santo, por el
presidente de la Comisión departamental para la Esposición Nacional, Salta,
Imprenta El Comercio, setiembre de 1870.
19 Citado por
Héctor Hugo Trinchero (2000), Los dominios del demonio. Civilización y barbarie
en las fronteras de la nación. El Chaco central, Buenos Aires, Eudeba, pp. 154.
20 Armando Bazán
(1992), El Noroeste y la Argentina Contemporánea (1853-1992), Buenos Aires,
Plus Ultra, pp. 211.
21 Trinchero,
op.cit., p. 154.
22 El departamento
de Rivadavia fue creado por la ley Nº 12 de Noviembre de 1866. Su capital está
a 485km de distancia y cuenta con una población de 300 habitantes. En Manuel
Solá (1889), Memoria Descriptiva de Salta, p. 52 y 56.
23 Diario La
Reforma, del 14 de febrero de 1880.
24 Diario La
Reforma, del 17 de junio de 1881. Se preveía incluso la cesión de los
territorios de Orán, Rivadavia, Santa Victoria e Iruya a cambio de una
indemnización del gobierno nacional, pero la salida llegaría por otros medios.
En 1884 fueron creados los territorios nacionales de Chaco y Formosa y se
fijaron los límites orientales de la provincia.
25 "Merced de
tierras sobre la costa occidental del Bermejo a favor del Señor General D.
Guillermo Miller", otorgada por el entonces Gobernador General Juan Antonio
Álvarez de Arenales (1825). En Jaime, Miriam Liliana (1998), Colonos, Tierra y
Producción en el Chaco Occidental salteño: el caso de Colonia Rivadavia,
1825-1930, Tesis de Licenciatura U.N.Sa., Inédita.
26 José S. Aráoz es
Comisionado para compilar los documentos públicos relativos al ramo de
Hacienda, desde el año 1782, en que por la Ordenanza Real de Intendentes fue
elevada esta provincia al rango de tal, hasta el 1º de julio entrante. El
comisionado recibirá de remuneración un valor equivalente a la tasación que se
haga de este trabajo , en tierras públicas, corriendo por su cuenta los gastos
de denuncia mensura conforme a lo contenido por la ley 12-08-73. En Archivo
Histórico de Salta, Registro Oficial Nº 2, Decreto Nº 58, 09-06-81, p. 178.
27 Justiniano,
María Fernanda y Tejerina, María Elina (2002), "La relación Estado-región a
través de los presupuestos provinciales. El caso de Salta durante el boom
agroexportador", ponencia presentada en las XVIII JORNADAS DE HISTORIA
ECONÓMICA,MENDOZA 18 AL 20 DE SETIEMBRE DE 2002.
28 Fray Pedro María
Pellichi (1861), "Relación histórica de la Misiones del Chaco y de la
Asociación Católico-civilizadora a favor de los indios infieles de la
Confederación Argentina presentada por el prefecto apostólico de las misiones
del Colegio de Salta", en Misioneros del Chaco Occidental. Escritos de
Franciscanos del Chaco Salteño (1861-1914), Jujuy, Biblioteca de Historia y
Antropología Nº 4, p. 16-24. .
29 Pellichi,
op.cit., p. 20.
30 Pelleschi,
op. cit., p. 34.
31 Pelleschi,
op.cit, p. 29.
32 Jaime, Miriam,
ob. cit., p. 46.
33 Figueroa,
Alejandro, ob. cit., p. 9-10.
34 Figueroa,
Alejandro, ob. cit., pp. 16-17.
35 Entre 1826 y
1840 se llevaron a cabo dos expediciones. Entre 1840 y 1860, cuatro. A partir
de 1869 la empresa de Tomás Page y Natalio Roldán mantienen viajes regulares
con el vapor Sol Argentino hasta 1877. En 1884 los viajes son reanudados y
continuaron esporádicas misiones del Gobierno Nacional. En Miriam Jaime,
ob.cit., pp. 57-58.
Aún hoy (2003), tanto las
autoridades nacionales como las provinciales y de países limítrofes continúan
en obras por la factibilidad de la navegación del Bermejo.
36
Jaime Miriam, ob. cit., p. 79.
37 De los 203
propietarios de ganado, el 63,5% poseía entre 2 y 80 cabezas de ganado vacuno.
Sólo el 1,6% poseía más de 1000 cabezas y el 31,5% tenía entre 100 y 350 vacas.
38 Jaime,
Miriam, ob. cit, p. 55.
39 Ninguna otra
institución provincial tendrá la presencia y la magnitud de crecimiento en el
territorio como la Policía. Orán incrementa el número de nueve a diecinueve
entre 1890 y 1913. En Justiniano, M. y Tejerina, E. (2002), ob. cit.
40 Justiniano,
María Fernanda (2000), "Notas sobre la Importancia y función de Las elecciones
en Salta. 1880 -1883", ponencia presentada en las VI JORNADAS REGIONALES DE
INVESTIGACIÓN EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES. UNJU. (Mayo de 2000).
41 Jaime, Miriam,
ob. cit,, 101-108.
42 En AHS, Carpeta
de Gobierno Nº 1, Año 1880.
43 Jaime,
Miriam, ob. cit., p. 110.
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